Despierta

Posteado en Música sobre Mayo 11, 2008 por Canela

Cuando dejo mis zapatos pegaditos a los tuyos, no sé bien
no entiendo bien si estoy construyéndome un futuro
o curándote un pasado pero sé que este cuento no acabó.

Mi padre…

Posteado en Hilvanando, Personal, Vida sobre Mayo 9, 2008 por Canela

En algún momento de la vida llegué a pensar en el gusto por escribir como mi padre.
Me encanta cómo escribe.
El escribe con el corazón, pero no con las visceras.
Con él aprendí que no se escribe con coraje. Para escribir y transmitir el mensaje  primero hay (había) que meter la cabeza en el congelador y después sentarse a escribir.
Aprendí a conocer y reconocer que hay buenos periodistas, a pesar de que el gremio sea en lo general, corrupto… corrupto… corrupto.
De él aprendí a escribir.
Aprendí a conocer las letras a la par que aprendía a usar una máquina de escribir.
Me encantaba pasar el tiempo en su compañía, sentada en una sillita de madera casi abajo de la que fue la mesa de redacción de una revista de circulación local.
Aún disfruto pasar el tiempo en su compañía, aunque ahora ya no nos sentemos a escribir.

Piropos…

Posteado en De esto y de aquello, Ideas vagas, Vida sobre Mayo 2, 2008 por Canela

Alguna vez toque el tema de los piropos.
Frente al edificio donde vivo está otro edificio en construcción y desde que despierto se escucha el silbido piropeante de los albañiles que ahì trabajan.
Toda la mañana es lo mismo, no hay mujer que pase en esa acera o en la acera de enfrente, a la que no le silben.
Cuando pienso en la cuestión de los piropos, pienso que es algo muy singular.
Y aunque como alguien me dijo una vez: el acto de piropear es un acto invasivo (y yo diría que en algunas ocasiones hasta repulsivo), también creo que hay de piropos a piropos.
Hay unos que son tan agresivos y que invaden el espacio privado con una violencia tan fuerte, que no quedan ganas ni de recordarlos.
En cambio hay piropos muy bellos, y no creo que dependa tanto del quién lo diga sino del cómo se diga; ni creo que dependa tanto del dónde se diga sino de la intención de las palabras… aunque sin duda a veces ese conjunto del quién, cómo, dónde, cuándo y qué dijo, les da el toque.

Luz de dia

Posteado en Ideas vagas, Personal sobre Mayo 1, 2008 por Canela

tu piel y mi piel ves que se reconocen
es la memoria que hay en nuestros corazones

Hilvanes VI

Posteado en Frases sobre Abril 20, 2008 por Canela

El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Proverbio japonés

A la orilla de la chimenea

Posteado en Hilvanando, Música, Poemas sobre Abril 19, 2008 por Canela

Y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado, tu dios, tu asesino…
O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.

Divagando en los hilvanes

Posteado en Hilvanando, Ideas vagas, Personal, Vida sobre Abril 17, 2008 por Canela

Extraño mirar el mar azul y completamente calmo, como una especie de augurio del sofocante calor.
Y aunque me gusta mirar todo (debería decir casi) lo que mis ojos perciben cotidianamente, es inevitable ciertos extrañamientos.
Creo que lo extraño porque esa calma penetra hasta el alma.
Hoy ha sido el día de las noticias non gratas.
Hoy es un día de esos en el que me hace falta un abrazo profundo. Recibirlo y darlo.
Hoy tengo ganas de llorar hasta quedarme dormida y despertar mañana liberada de la tristeza pensando que mis deseos pueden hacerse realidad. Pensando que con desear la salud de los que quieres se puede lograr.

Hay amores

Posteado en Música, Vida sobre Abril 16, 2008 por Canela

Hay amores que se vuelven resistentes a los daños
Como el vino que mejora con los años
Así crece lo que siento yo por ti

Cosa más bella

Posteado en Ideas vagas sobre Abril 13, 2008 por Canela

… qué es ese misterio que no se fue, lo llevo aquí dentro de mí…

Mis gustos (algunos)

Posteado en Hilvanando, Ideas vagas, Personal, Vida sobre Abril 11, 2008 por Canela

Me gusta caminar por Reforma, con calma, disfrutando el entorno.
Me gusta hacerlo así porque puedo observar a las personas que caminan a mi alrededor.
Me gusta la diversidad de esta ciudad.
Me gusta perderle el miedo poco a poco.
Me gusta descubrirme en soledad y disfrutarlo.
Me gusta llegar por las noches a la casa y acostarme en mi cama después de un día agotador de trabajo.
Me gusta saber que tengo un espacio propio.
Me gusta conocer y re-conocer a los que me rodean, en la cotidianeidad.
Me gusta escribir aunque no lo haga maravillosamente.
Me gusta respirar y disfrutarlo.
Me gusta aprender a vivir.