Divagando en los hilvanes

Extraño mirar el mar azul y completamente calmo, como una especie de augurio del sofocante calor.
Y aunque me gusta mirar todo (debería decir casi) lo que mis ojos perciben cotidianamente, es inevitable ciertos extrañamientos.
Creo que lo extraño porque esa calma penetra hasta el alma.
Hoy ha sido el día de las noticias non gratas.
Hoy es un día de esos en el que me hace falta un abrazo profundo. Recibirlo y darlo.
Hoy tengo ganas de llorar hasta quedarme dormida y despertar mañana liberada de la tristeza pensando que mis deseos pueden hacerse realidad. Pensando que con desear la salud de los que quieres se puede lograr.

4 comentarios para “Divagando en los hilvanes”

  1. guvida Dijo:

    Mucha suerte amiga! si te sirve, espero que si, recibe un fuerte abrazo de mi parte. Veras que despues de la tormeta siempre sale el sol por donde quieres… animo!!

  2. Canela Dijo:

    Gracias por estar Memo, tu abrazo por supuesto que sirve.
    Espero que las nubes se disipen pronto y dejen ver algún rayito de luz.
    Un abrazo de vuelta para ti

  3. Dario C. Dijo:

    Desear algo ya es mirar el punto hacia donde dirigir los pies.
    Hay deseos que son metas verdaderas y otros que son espejismos, pero lo importante es caminar siempre y siempre hacia algún lugar

  4. Canela Dijo:

    ¿Y cómo saber cuando son espejismos?

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